martes, 28 de diciembre de 2010
Sumersión
Son los últimos suspiros que me quedan, de esos que das al llegar a la superficie. Ya estoy un poco agitado y las bocanadas de aire son cada vez más grandes. Estoy tranquilo, afuera está la toalla y lo tengo claro. Sin embargo nunca me fui sin dar el último chapuzón. A éste voy preparado, sé que es el último. Mi reflejo en las estrellas no me deja dudar. En algún cuento leí que los espejos a veces mienten, ahora sé que también es aplicable a las piletas. No importa, es el último y afuera está la toalla. Lleno mis pulmones de oxígeno, tomo envión y me zambullo lo más profundo posible. No quiero perderme ni un detalle. Abajo hay un silencio suspensor del tiempo. Concentro todos y cada uno de mis sentidos en este laberinto. El agua helada corriendo por mi cabeza me hace sentir libre, cuando todavía estoy bien sumergido y cada segundo dura un siglo. Para poder llegar hasta el fondo, lo importante no es el agua, sino la pileta, ¿entendés?
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lo escribiste vos nica?
ResponderBorrarsi, quién sos?!
ResponderBorrarme convenciste para q vuelva a usar el blog, ahora a sacarle el polvo
ResponderBorrarTá bueno bueno...Motiva a pensar. Distinto a la cerveza de la publicidad. Ja.
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